EBOOK, PINCHAR EN "EXPAND" PARA LEER ONLINE

15/2/16

Comentario sobre "Hallarse en la caída"y  "Anatémnein"


ME PREPARABA A ESCRIBIR UN COMENTARIO SOBRE INÉS RAMÓN y sus poemarios Hallarse en la caída y Anatémnein; el primero, en la editorial Olifante, y el segundo, en Tigres de papel, cuando me crucé con un libro medio olvidado de mi biblioteca que había publicado el Fondo de Cultura Económica, titulado Los presocráticos, que se parece a Hallarse en la caída en el pequeño formato y que recoge fragmentos de Herácilto, Alcmeón, Zenón, Meliso, Filolao, Anaxágoras, Diógenes de Apolonia, Leucipo, Metrodoro de Kío y Demócrito, lo cual me distrajo de mi intención. Me preparaba a reiniciar el comentario cuando el azar o tal vez el destino me hizo tropezar con Paul Celan y su Reja del lenguaje, donde el poeta rumano reflexiona sobre «las múltiples tinieblas del discurso mortífero», que él intenta desvelar con «contrapalabras» y «solapamiento de relaciones» para capturar la belleza aunque sabe de su imposibilidad. Me disponía a escribir una pequeña reseña, cuando di con un volumen de José Ángel Valente con sus poemas que exploran “las cámaras de la palabra” con la filosofía. Me preparaba a escribir un comentario sobre estos dos libros, cuando releí en uno: “Volverás a llover. / Aunque un aguijón te haya envenenado / y te haya empujado más allá de las fronteras / del desierto, // volverás a ser los trazos que caen en la noche, / signos / de otros regresos. // Volverás a tu ser líquido, / al fulgor / instantáneo de la lluvia” (LXVIII, Hallarse en la caída), y en el otro: “Un pájaro aletea / detrás del pensamiento. / Por las noches canta. / El amanecer le inventa un bosque” (16, Anatémnein), dos poemas magníficos. Me disponía a escribir un comentario, cuando el silencio que habita en la oscuridad de sus versos, la soledad que se esconde en sus pasadizos de ideas, la filosofía enamorada de la belleza, la tensión entre el significante y el significado, la memoria disolviéndose en el tiempo, hicieron que me desprendiera de mi propósito.

José Luis Gracia Mosteo